Retail intelligence: qué es y qué esperar de él

El Retail Intelligence ha surgido como un componente crucial en el mundo del comercio minorista

agosto 27, 2020

retail intelligence: qué es

El concepto de «Retail Intelligence» ha surgido como un componente crucial en el mundo del comercio minorista. Recabar datos para analizarlos para que la fuerza comercial pueda actuar en consecuencia no es algo nuevo. Tampoco es un proceso que se dé en un único sector o área de actividad. La información es poder y es por ello que desde hace muchos años las empresas han procurado averiguar el máximo posible de sus clientes para después desarrollar acciones comerciales en línea con sus necesidades y comportamientos.

Si bien es cierto que esta podía ser una tarea abrumadora que requería de tiempo y recursos para no omitir ningún detalle, gracias al Retail Intelligence, este proceso de obtener información de los distintos puntos de venta se puede hacer de forma más instantánea, sistemática y coordinada. Y los datos que se pueden llegar a compilar a través de esta herramienta TIC no son pocos.

Desde todo lo relacionado con la interacción de los clientes con los productos de la tienda hasta datos cuantitativos como la cantidad de visitas que se han producido en la tienda, una previsión de las zonas de calor o el tiempo medio que duran las visitas. Y es que, para las marcas, los puntos de venta son el escenario ideal para hacer un perfil del cliente y de sus hábitos.

¿Qué ventajas tiene aplicar el Retail Intelligence?

1. Nuevas oportunidades de venta

Ofertas, descuentos, promociones, venta cruzada… El abanico de opciones para vender más y, sobre todo, mejor se multiplica cuando conocemos a ciencia cierta qué necesidades tienen los consumidores, qué prefieren comprar y en qué momento. El Retail Intelligence también permite adaptarse a las características de cada mercado y, lo que es más importante, ser ágiles para ir modificando las estrategias de venta en función de la situación que atraviesa el mercado en cada momento.

2. Mejor gestión del stock

Como hemos visto, una de las aplicaciones del Retail Intelligence es saber qué funciona en el punto de venta y, por lo tanto, cuáles son los productos que tienen más salida. Con esta información a nuestro alcance seremos capaces, no solo optimizar la administración del inventario, también, ser más eficientes en su gestión.

El Retail Intelligence puede predecir patrones de demanda basados en factores estacionales, promociones, tendencias del mercado y otros datos. Esto puede permitir a las empresas anticiparse a las fluctuaciones de la demanda, asegurando que siempre tengan la cantidad correcta de stock disponible. Esto, además de poder reducir los costos al evitar el exceso de stock, también puede maximizar las ventas al prevenir las faltas de stock.

3. Más personalización y especialización

A medida que conocemos más a nuestros clientes más capaces somos de acercarnos a ellos con una solución ajustada a su búsqueda. Las empresas tienen objetivos de ventas cuantificables que deben alcanzar, pero hoy en día cada vez es más importante cumplir también con unos estándares altos en lo que a la experiencia de compra, la reputación de la misma y la satisfacción del cliente se refiere.

El Retail Intelligence puede ser una herramienta clave para permitir a las empresas diferenciarse de sus competidores, especializándose más en los servicios y productos que ofrecen a sus clientes, y personalizando su enfoque para satisfacer mejor las necesidades y expectativas de sus clientes.

4. Sinergias con el canal digital

Este mismo proceso de recopilar más datos sobre los gustos, necesidades y hábitos de los clientes es de lo más habitual cuando hablamos de venta online. Pues bien, para los retailers que quieran dar un paso más allá en su estrategia de venta la solución pasa por integrar esos datos con los que aportan la herramientas de Retail Intelligence. De esta forma se pueden llegar a generar acciones en base al potencial de cada canal, para hacer que la tienda física y la online sean más compatibles o bien omnicanal al 100%.